10/23/2011

Depresión arbitraria


No estoy deprimido. Esto es un ejercicio para poder comprender (o intentarlo al menos) de dónde surge a veces la depresión arbitraria. Supongo que este ejercicio ayuda a quienes les pueda pasar.

A todo el mundo le pasa que se pone de mal humor arbitrariamente, llevado a un escalón más arriba, puede desembocar en una mini-depresión que da la sensación de ser un momento crítico en todo aspecto.

Cuando en realidad, son tan sólo unos minutos de desesperación y soledad.

Es importante tener en cuenta dos conceptos que no se si existen (o si tienen algún nombre en particular) pero a mi me gusta llamarlos:

- Duelo interno
- Efecto de cristalización

Defino los dos y luego ato conceptos.

(Insisto: no sé si a todos les sucederá, así es al menos cómo opera mi cabeza)

Hay situaciones/personas en la vida que te alteran la percepción (absoluta) de todos los sentidos. Eso es obvio, verdad? Es decir, yo salgo con una persona a pasear y tenemos buena química, mi percepción me está indicando que estoy entretenido, divirtiéndome. Absolutamente toda situación/persona te modifica en algo mínimo para definir un nuevo concepto. Qué pasa cuando se llega a un duelo interno? Esa tarea que hace la mente de traer momentos que inmortalizamos como hermosos, sin embargo, en tu actualidad al recordar eso te genera dolor. El caso más claro (y a mano) es el de pelearte con tu novia en la calle donde se dieron su primer beso. La próxima vez que pases por esa calle, te vas a acordar de la pelea que definió la relación (o sea, que pase a ser una ex) y del beso mismo. Pero nos resulta imposible separar las emociones. El espacio físico es el mismo, pero la percepción alterada en ese espacio lo hizo diferente.

Ejemplo personal: el sábado iba paseando y pasé por donde vivía mi ex y la vi. Mi cabeza en ese momento entendió el concepto de depresión arbitraria y de duelo interno. Es necesario comprender que estas situaciones/personas que te están definiendo todo el tiempo, tienen una vida útil. En ese momento entonces me puse a hacer un recorrido mental de momentos hermosos que viví con ella, sin embargo, no me generaban emoción, ni dolor. Más bien un duelo que hacía mi cabeza. Como estar vaciando la papelera de reciclaje y te van avisando los archivos que se borran. No me refiero a que no me voy a acordar más de esos momentos, porque probablemente en situaciones aisladas me vengan arbitrariamente ciertas anécdotas. Lo del sábado fue una mezcla increíble de 4 años de anécdotas. Creo que no olvidé ninguna. Y me sentí mejor, sentí que había roto un cristal.

Entonces, ahora sumo a esto el efecto de cristalización. Cuando digo esto, hablo de inmortalizar los momentos al punto de envasarlos como "momentos felices" o "momentos tristes". Pero en realidad si tenemos en cuenta lo previo que dije, es más bien un punto de vista. Verdad? Un momento es feliz no por lo anecdótico, sino por lo que se generó en ese momento. Yo al revivir el recuerdo, no revivo el momento. Eso es lo que puede generar angustia.

El efecto de cristalización es como un escudo negador de lo que realmente está pasando. Llevado al extremo en un ejemplo sería esa típica persona que dice "no puedo olvidarme de tal persona" y pasaron varios meses. No es que hay una cantidad de días exactos en los que vas a lograr olvidarte de una persona. Creo que es cuestión de realizar este ejercicio. De que lo que te definió ayer, no suma, se pierde por ahí y se presenta mañana de una manera más atractiva. Más atractiva porque ya entendes cómo es el sistema. Sabes cómo abrirte, cómo cerrarte. Cómo realizar un buen duelo interno para poder tener paz mental.

Lo mejor que podemos hacer es romper ese cristal. Y esa ruptura, en un efecto mariposa, es lo que te genera depresión. Así que, no es tan arbitraria después de todo. Es importante entender que la causa-efecto (inclusive de los pensamientos) son un abanico enorme de ideas que se desprenden unas de otras. Pero de dónde nació? Justo en la ruptura del cristal. De ahí a que nos enteremos es otra cosa. Porque es impredecible y parte de nuestra naturaleza esconder el sistema de cómo funcionan los sentimientos.


Y eso es algo que me preocupa de mi. Que pueda estudiar/analizar cada comportamiento generado por mis sentimientos. Pero que no pueda controlarlos. O inclusive, sentirlos. Uno puede estudiar el sentimiento. Siento que a veces lo hago: estudio el amor. Pero estudiándolo no lo aprendo a sentir. Y a lo único que llegué es que es inestable, intenso, loco, brutal y que en un nano-instante se puede convertir en todo lo opuesto. Es simplemente indomable, y si te doman los sentimientos en su pureza extrema a vos, estás en problemas. Por eso hay que encontrar un balance.

Aportar algo de intelecto personal y algo de corazón, sonríe, haz sonreír... y el mundo es tuyo. Simplemente dejate llevar, y nunca, nunca te asustes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario